Vivir con diabetes

 

Debutar con diabetes

 

La diabetes no es una enfermedad en la que no se puede consumir azúcar. Pensar eso es un error tan grande como pensar que se puede comer lo que uno quiera. La clave está en el control y el conocimiento. 


Por un lado se trata de saber contabilizar los H.C. que vas a ingerir para poder calcular con la mayor precisión posible, las unidades de insulina que debes administrarte.

 

Por otro lado tener en cuenta el contexto. Los mismos H.C. subirán la glucosa a velocidades distintas dependiendo de con qué alimentos se combinen. Es importante que la insulina no llegue mucho antes que el aumento de glucosa y viceversa. También hay que tener en cuenta si se va a hacer deporte, si se viene de una glucemia alta, si la rápida se va a combinar con la lenta...


Por último, es básico entender que cuantos menos excesos de H.C. simples se cometan, más fácil y llevadero será el cálculo.


Mantener la glucosa constante en valores estables es una tarea que requiere paciencia y ganas. Lo mejor cuando se debuta con la enfermedad es comenzar manejando índices glucemicos bajos antes de ponernos a "jugar" con las dosis.

 

Hipoglucemia vs grasas

 

Me han preguntado sobre qué hacer ante una hipoglucemia severa:


A veces las personas recurren en medio del susto y la urgencia a productos azucarados sin reparar en que estos tienen bastante grasa como por ejemplo unas galletas de chocolate.


Esto en una bajada severa de glucosa, puede ser contraproducente puesto que las grasas hacen que la glucosa se absorba mucho más lentamente.


Ante una bajada brusca de glucemia, la mejor opción será un hidrato de carbono simple como un zumo de frutas o incluso agua con azúcar, ya que la glucosa en formato líquido se absorbe mucho más rápido que en formato sólido.


Cuando la glucemia se estabilice sería conveniente tomar otro hidrato de carbono algo más complejo como pan para evitar que se produzca otra bajada brusca.

 

¿Dónde inyectar la insulina?

 

La insulina se debe inyectar en la grasa que está debajo de la piel y no en el músculo.

 

Los sitios de inyección recomendados son:

 

Para la insulina de acción LENTA: -Nalgas: Parte superior y externa.

 

Es el lugar más recomendado para las insulinas de acción lenta ya que aqui se absorbe más despacio. -Muslos: Zona anterior y latero-externa.


Insulina de acción RÁPIDA: -Brazos: Zona externa-superior de los brazos. -Abdomen: Es el lugar dónde la insulina se absorbe más rápidamente.

 

Lo ideal es usar siempre la misma área para un mismo tipo de insulina, por ejemplo, utilizar siempre el abdomen para la insulina rápida y las nalgas para la lenta.

 

Es importante rotar los sitios de inyección para evitar la lipodistrofia que causaría un mal funcionamiento de la insulina que se pinchase en esa zona.

 

Estas zonas pueden variar según la actividad. Por ejemplo para jugar un partido de tenis con el brazo derecho, sería recomendable inyectar la insulina en el brazo izquierdo.

 

La alimentación con enfermedad

 

Debutar con enfermedades que limitan la alimentación es duro y en el caso de los niños a veces no hay consuelo en determinadas situaciones. Temas como el gluten, el azúcar o las harinas refinadas (estas dos últimas nadie debería consumirlas pero en la sociedad actual está muy presente en la vida de los niños POR DESGRACIA), hacen que los pequeños se puedan sentir excluidos en muchas ocasiones.


Cuando compramos productos "sin azúcar" o "sin gluten" ni siquiera son una solución ya que las harinas que traen suelen ser refinadas, están cargados de edulcorantes y lo peor, de grasas hidrogenadas.


Planificar una alimentación saludable que incluya postres APETECIBLES para ellos y para sus amigos en ocasiones especiales o para la vida diaria es la mejor opción.


Manejando materias primas adecuadas, técnicas culinarias adaptadas y determinados conceptos sencillos, mejorará la calidad de vida de los pequeños.


Puede que para los padres sea un momento difícil, pero no olvidemos lo realmente importante!  ELLOS.